
CCSS cuenta con 281 camas de salón habilitadas para pacientes covid y 197 en UCI
La estrategia de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para retomar paulatinamente en sus hospitales la atención de padecimientos no covid avanza con el plan de desescalada de camas destinadas a los enfermos con el virus SARS-CoV-2.
“Hoy contamos con 281 camas habilitadas en salones de hospitalización para la atención de pacientes con covid-19 y en lo que se refiere a camas en las unidades de cuidado intensivo (UCI) se disponen de 197”, mencionó el doctor Mario Urcuyo Solórzano, asesor de la gerencia médica.
La estrategia de desescalada se mantiene en la fase II, todavía hay camas salón habilitadas para pacientes covid en los hospitales Rafael Ángel Calderón Guardia, México, Escalante Pradilla y Nacional Psiquiátrico. En lo que respecta a camas UCI, se disponen en los hospitales San Juan de Dios, México, Escalante Pradilla, Calderón Guardia y Ceaco.
“Esta estrategia permite trazar la ruta para recuperar paulatinamente los servicios de otras enfermedades en mayor cantidad, aumentar de forma paulatina la producción quirúrgica y reducir los costos de operación institucional en aras de la sostenibilidad del seguro de salud” explica la doctora Yerli Alvarado Padilla, asesora de la gerencia médica.
Para avanzar en las fases establecidas, semana a semana, desde el ámbito central y local se monitorea y analizan cuatro factores: ocupación hospitalaria, casos activos (evaluación del crecimiento de casos), tasa básica de reproducción “R” (aumento sostenido de casos por tres semanas) y proyecciones (análisis de tendencias).
“La estrategia de desescalada es dinámica, heterogénea y se basa en el comportamiento de la pandemia, siendo importante resaltar que la institución cuenta con la base del trabajo arduo ejecutado desde marzo del 2020 en cada uno de los establecimientos de salud para hacer frente a la emergencia y en el momento que se requiera, se cuenta con la experiencia para que se detenga la desescalada o bien se vuelva activar la estrategia de ampliación de camas de manera segura, oportuna y ágil” señala la asesora de la gerencia médica.
Adicionalmente es importante recordar que la ampliación de camas permitió dotar del equipamiento requerido y se cuenta con el personal capacitado, lo cual evidencia además la gran capacidad de adaptación que ha demostrado en la atención de la pandemia todo el personal de la institución.
La CCSS planificó habilitar 986 camas para atención de pacientes hospitalizados en salón, alcanzando un máximo de 684. En UCI, la capacidad institucional prevista tope fue de 359 camas de las cuales se pusieron en operación 354.
De manera importante la desescalada, reconoce la doctora Alvarado Padilla, es posible además, por el avance del proceso de vacunación del personal de la Caja, un total de 34 976 funcionarios ya tienen esquema completo y a 46 792 trabajadores se les aplicó la primera dosis, según datos al 12 de marzo.
De acuerdo con el plan aprobado por la Junta Directiva de la Caja, la fase III considera la concentración de abordaje de pacientes severos y críticos en el Calderón Guardia y en el Ceaco. Esto supone suprimir el 100% de camas moderadas en hospitales regionales, periféricos, México y San Juan de Dios. Y se concentran pacientes leves en el hospital Nacional Psiquiátrico (HNP).
En la fase IV se considera la estabilidad de la emergencia por lo que se concentra el abordaje de todo paciente covid en el Calderón Guardia. En esta etapa el Centro Nacional de Rehabilitación (CENARE) y el HNP retomarían al 100% sus actividades ordinarias, brindando atención especializada como previo a la pandemia.
En este proceso de desescalada, los servicios de emergencias continuarán atendiendo los pacientes covid y otras patologías, mantener zonas diferenciadas, además de mantener y reforzar los grupos denominados Agrupación Regional de Traslado Especial (Arte) para el traslado de los pacientes covid a los centros hospitalarios que corresponde según sea su condición.
Los diferentes centros hospitalarios también atenderán los pacientes que ingresen con otra patología y sean sospechosos o positivos por covid, por ejemplo, “si una persona ingresa con un cuadro de apendicitis aguda, se aborda en el hospital donde consultó y se aísla según protocolo”.
Condiciones epidemiológicas favorecen desescalada de camas covid-19
Desde el punto de vista de la vigilancia epidemiológica, estamos en un periodo de meseta de la pandemia en Costa Rica explica el doctor Roy Wong McClure, de la subárea de Vigilancia Epidemiológica de la CCSS.
“Entre la segunda y tercera semana de enero comenzó una reducción importante de número de casos que requerían hospitalización general y en las unidades de cuidados Intensivos. En los internamientos en UCI se ha evidenciado una desaceleración, más pausado y en menor nivel que lo presentado en las hospitalizaciones generales” agrega el doctor Wong McClure.
A partir del mes de enero y hasta principios de mes de marzo, por primera vez en todo este tiempo de pandemia el valor de la tasa de reproducción “R” se mantuvo por debajo de uno, alcanzando 39 días de forma continua.
“Ese periodo tan prolongado ha sido sumamente importante y permite generar un alivio a los sistemas de salud para establecer un proceso de recuperación de servicios no covid. Esperamos continuar con una tendencia hacia la estabilización en el número de casos lo cual esperamos nos permita tener un mejor escenario para seguir gestionando nuevas hospitalizaciones por otras patologías y atender otras demandas de servicios de salud” añadió el epidemiólogo
Actualmente, un paciente hospitalizado en salón por covid-19 tiene una estancia promedio de 8 días cuando anteriormente era de 10 días y en UCI pasó de 18 días a 10 días.
“Es importante recalcar que no hay una explicación clara del por qué está ocurriendo este proceso de desaceleración en la presencia de la infección de nuevos casos dadas por el virus. por esta razón tenemos que ser extremadamente cautos porque justamente los factores que están llevando a reducir la curva de contagio de forma importante también podrían revertirse y generar el efecto contrario” concluye el doctor Roy Wong.