
Reacciones alérgicas por vacunación son raras
Las autoridades sanitarias mundiales recomiendan la aplicación de las vacunas covid-19 porque son seguras y eficaces, aunque también se conocen efectos secundarios que pueden ser comúnmente leves, algunos de ellos moderados y, en casos muy raros, ocurren casos graves, como asfixia por alergia, que amerita atención médica en emergencias y que, por lo común, se resuelve sin secuelas.
Frente a los riesgos de efectos escasos y menores están los grandes beneficios: la vacuna reduce el riesgo de llegar a tener la infección en más de un 90% o, al contraer el virus, hace que se desarrollen síntomas leves, sea menos probable el desarrollo de síntomas de moderados a grave y, lo mejor: hay certeza de que la vacuna previene de manera muy eficaz la muerte por covid-19.
Tanto es así que la persona vacunada se considerará de bajo riesgo en caso de contraer el virus tras 14 días de haber recibido ambas dosis. Esto implicaría que la persona no se aislará y, solo si llega a manifestar síntomas, se aislará 10 días a partir de la fecha del contacto.
En ese contexto la valoración de los beneficios frente a los riesgos es muy obvia en la opción por la inmunización. Después de 200 millones de dosis puestas en el mundo y casi 250 mil dosis puestas en el país está claro que la seguridad y eficacia del producto aplicado de una manera extendida confirma los primeros resulados de los grupos de investigación.
Lo usual de los enfermos son síntomas pasajeros
En el mundo las reacciones adversas leves son las más reportadas y corresponden a dolor en extremidades, principalmente en el brazo no dominante donde se coloca la vacuna, dolor en la cabeza, febrículas y sensación de fatiga.
Todas esas reacciones son molestias consideradas pasajeras que se resuelven en manejo casero, con medicamentos de uso común, como acetaminofén o paracetamol.
En Costa Rica, en un reporte al 28 de febrero, de las dosis aplicadas en ese momento había un reporte de 365 casos de efectos secundarios, de los cuales el reporte según severidad era el siguiente: el 97% eran leves y el 3% moderados. Es notorio que la mayoría son molestias de poca importancia y corta duración, sin efecto sustancial en la vida del paciente.
Los efectos más comunes registrados por el personal de salud fueron dolor local (22%), dolor de cabeza (13%), fiebre (9%), fatiga y cansancio (5%) y erupción en la piel, dolores de músculo y diarrea en un (3%).
Desde el 24 de diciembre al 28 de febrero no se recibieron reportes y/o incidentes asociados a la vacunación mediante el sistema de llamadas 9-1-1. Para ese período no se recibió ningún caso de reacción anafiláctica (alergia grave que requiere atención médica).
Las reacciones alergias que ameritan tratamiento son raras
También pueden presentarse casos aislados de personas con reacciones alérgicas graves a la vacuna, cuyos efectos necesitan intervención y monitoreo en servicios de emergencias y que, al final, desaparecen en horas o días.
Las reacciones alérgicas más graves se manifiestan con ronchas en la piel, hinchazón de párpados, labios y de la laringe, lo que puede provocar sensación de asfixia.
Ese tipo de alergia es una respuesta del sistema de defensas de la persona con extrema intensidad y refleja una condición fuerte de sistema inmunológico, pues actúa con mayor reacción de lo normal, ante una sustancia extraña al organismo.
La reacción alérgica después de vacunado se trata en los servicios de emergencias con oxígeno, una inyección de epinefrina y monitoreo para ver su evolución, según el protocolo emitido por el área de “Atención integral de las personas” de la Gerencia Médica.
Todos los casos de respuesta adversa se documentan como parte de las campañas de vacunación, pero hubo un llamado especial a recordar la importancia de esta documentación el pasado 25 de enero.
Al conocerse esa información las personas que han tenido alergias graves, de esas en las cuales sienten que se les “cierra la garganta” y han necesitado medicamentos en emergencias como epinefrina, deben comentarlo a los vacunadores antes de aplicarse la vacuna para estar atentos a su reacción inmediata.
Las personas que hayan manifestado una reacción de hipersensibilidad a alguna vacuna con anterioridad, deben brindar una constancia de su médico tratante indicando que sí se puede aplicar la vacuna.
Los estudios científicos han sugerido que la reacción alérgica no es debido a los componentes de la vacuna en sí, más bien parece estar relacionada con una sustancia que usa como vehículo para que las moléculas de la vacuna fluyan por el cuerpo.
Por lo tanto es importante notar que la molécula en sí es bien tolerada y su función es eficaz, menciona el doctor Shang Chieh Wu Hsieh del área de “Atención integral a las personas”.
Casos aislados se resuelven tras intervención médica
El mayor peligro que puede tener una persona ante una alergia grabe por cualquier tipo de causa es el llamado shock anafiláctico, que puede provocar la muerte por paro respiratorio; por eso es que es importante que el tratamiento se ofrezca en servicios de emergencias o bajo vigilancia médica.
En todos los casos presentados en el mundo por reacción a la vacuna de Pfizer la emergencia se resuelve sin secuelas. Los primeros reportes afirmaban que era posible esperar un caso de este tipo cada mil pacientes. Sin embargo, con la puesta de la vacuna a nivel masivo en muchos países, se conoce que el porcentaje es mucho menor.
En el mundo algunas de estas personas con antecedentes se han puesto la vacuna sin problemas y también se han presentado casos de reacciones alérgicas en personas que nunca antes habían tenido un episodio de este tipo.
Vigilancia y abordaje en las reacciones
Aunque el posible evento adverso sea local y de forma leve, se debe de reportar como “Evento adverso supuestamente atribuibles a vacunación”, según el “Manual de Procedimientos para la ejecución de vacunación contra covid-19 en los establecimientos de salud de la Caja Costarricense de Seguro Social.
El abordaje clínico en el caso de reacción alérgica por la vacuna es el mismo usado en reacciones alérgicas causadas por otras causas, como mordidas o picaduras de insectos, consumo de alimentos como mariscos y alergia por contacto con látex.
Se trata de un protocolo conocido en los servicios de emergencias, ante el cual hay tratamiento en todos los establecimientos de salud, y existe total claridad de acción para seguir la evolución de los pacientes.
Las reacciones alérgicas por la vacuna suelen ser inmediatas. Por eso el protocolo propone una vigilancia apenas se pone la vacuna. La observación consiste en notar las reacciones luego de 15 minutos de la aplicación de la vacuna en personas sin alergias, sea la primera o segunda dosis, y de 30 minutos en personas con historia de alergias a otras vacunas.
El atap que vacuna extramuros deberá considerar si espera un tiempo de alrededor de 15 minutos luego de la aplicación de la vacuna de covid-19 en los hogares.
A las personas que han manifestado reacciones de hipersensibilidad a otras vacunas, se recomienda que la aplicación se realice intramuros (dentro de un centro de salud).
En la Caja, cuando hay vacunación extramuros –fuera del ebáis-, siempre el Área de Salud informará a la Cruz Roja local sobre los sectores que se van a realizar las vacunaciones para que estén preparados para atender o trasladar cualquier reacción alérgic