
Andrey Amador entra en el grupo de los mejores
Andrey Amador ha tenido que trabajar muy duro en el día de su cumpleaños. El costarricense, que hoy cumple 29 años, ha sido el encargado de llevar bien arropado a sus dos líderes a la línea de meta en una etapa que ha ganado al sprint, Jasper Stuyven (Trek Factory. El costarricense ha entrado con el grupo de los mejores y ya es 34o en la general que sigue dominando el colombiano Esteban Chaves.
La fuga se formó temprano y estuvo controlada por el grupo principal durante toda la etapa. Desafortunadamente hoy se tuvo que lamentar una grave caída a 50 km de meta en la que tuvieron que abandonar varios ciclistas. El pelotón neutralizó a Angel Madrazo (Caja Rural), el último protagonista de la escapada, a 33km para la llegada.
Durante la segunda ascensión a la Cresta del Gallo (3a categoría) se sucedieron los ataques para buscar la victoria, sobretodo por parte de los murcianos que corrían en casa. Entonces fue cuando se produjeron los cortes en el pelotón, que acabaron seleccionando a los mejores. A falta de 8km, una moto tumbó a Peter Sagan que le privó de pelear el triunfo final que se acabó llevando Jasper Stuyven (Trek Factory) al sprint. Andrey Amador fue el encargado de proteger a Nairo Quintana y Alejandro Valverde en los kilómetros finales, que fueron muy nerviosos.
El costarricense bromeó al final de la etapa: “No me salvo de trabajar ni hasta el día de mi cumpleaños. Siempre es una buena noticia celebrar mi cumpleaños corriendo una grande.”
Respecto la etapa, Amador no ha dudado en resaltar los nervios: “Hoy ha sido un día muy tenso, con calor y graves caídas. Estamos contentos porque viendo todo lo que ha pasado no tenemos que lamentar desgracias y seguimos estando ahí en la general con ambos líderes. Desde ya desear una pronta recuperación a los afectados.”
Mañana se disputará la penúltima jornada antes del día de descanso. La etapa tendrá salida en Torrevieja y finalizará tras 168km en un puerto de primera categoría en Benitatxell (Alicante). Toda la jornada se disputará pegada al mar mediterráneo, por lo que los corredores no sólo temerán el final en alto, sino que se tendrá que vigilar mucho la presencia de abanicos.