
“LA CIUDAD DEL FÚTBOL”
“La historia es para inmortalizarla” (Alfredo DiStéfano)
Toca escribir en primera persona, aunque no es mi estilo. La visita a la Ciudad del Fútbol, sede de la RFEF, en Las Rozas (Madrid), merece un reconocimiento, más allá de las sensaciones vividas al recorrer el Museo que integra toda la historia del fútbol español.
Con un excelente anfitrión (Eduardo Caturla Vázquez, Presidente del Comité Nacional de Entrenadores de Futbol) fuimos transitando por el largo acontecer del balompié español. El bien llamado Museo del Futbol es una sucesión de espacios y salones perfectamente alineados de forma cronología. Desde que los trabajadores ingleses, en 1878 crearon el “Club Inglés” en las minas de Riotinto, para el deporte, la cultura y el recreo de su personal, es cuando se funda el Rio Tinto Foot-Ball Club Y es ahí donde todo arranca, alrededor de un balón de cuero que desde entonces no ha dejado de rodar.
Cualquier amante (o no) del fútbol debe visitar el Museo del Futbol. Allí están todos, desde los legendarios jugadores que estuvieron en la Olimpiada de Amberes (1920) hasta los que actualmente defienden la camisola (“la roja”) no falta ninguno. Impacta que se encuentren los uniformes (camisetas, pantalonetas, botas de futbol y balones) de cada época. Es así como se aprecia la evolución en todos los campos, desde sus rudimentarias formas hasta las sofisticadas al uso de la época actual.
Lugar especial para los grandes del balompié español. Desde el mítico Ricardo “El Divino” Zamora hasta Iker Casillas, dos referentes fotografíados juntos, desafiando el paso del tiempo, en claro homenaje del mostoleño (Casillas) a su pionero y antecesor.
Las fotografías de todos los futbolistas, desde el primero hasta el último recién llamado a “la Sele” (podría ser Aduritz); sin olvidar a los seleccionadores, con preponderancia para Vicente Del Bosque y Luis Aragonés, artífices del mayor esplendor del representativo
No faltan los directivos (Presidentes) y, por supuesto, hay un escenario para los trofeos, destacando las tres Eurocopas (España 1962, Austria-Suiza 2008, Polonia-Ucrania 2012 y Copa del Mundo Sudáfrica 2010, con apartado curioso para el Trofeo mundialista que a Sergio Ramos se le cayó del autobús, cuando lo enseñaba por las calles madrileñas. Allí está también el deteriorado trofeo, como un simbolismo.
Entre las muchas camisetas, banderas, videos y escenificaciones tampoco falta el primer coche de Distéfano y con él su rival y amigo Kubala, ambos reflejados en maniquíes uniformados. Sirva de arenga a la Federación Costarricense de Futbol para que se dé a la tarea de darle vida, en el Proyecto Goal, a la historia del futbol costarricense desde 1921.