
¡Vamos por el bicampeonato!
Con una afición metida en el partido y apoyando de principio a fin en el BN Arena del Polideportivo de Hatillo 2, la selección de Costa Rica de Fútbol Sala goleó 7-1 a su similar de Guatemala.
Esta contundente victoria lleva a la Sele a jugar la final del Premundial, el próximo sábado a las 3:30 p.m. y defender el título de campeón contra Panamá, que a primera hora derrotó a Cuba 6-5 en un reñido partido. Guatemala y Cuba, a las 12:30 p.m. jugarán el partido por el tercer lugar.
Los goles del juego ante los guatemaltecos llegaron hasta el segundo tiempo, ya que en la primera mitad el partido estuvo muy táctico y con mucho respeto entre ambos equipos. Pocas llegadas de peligro fueron las que se ocasionaron en los primeros 20 minutos.
En la segunda mitad el empuje de la afición y una selección tica que entró en busca del partido los llevó a conseguir los primeros tres goles en apenas tres minutos jugados. Primero fue Juan Alonso Cordero con un remate cruzado, seguido de Diego Zúñiga quien recogió un balón que pegó en el poste y por último, otra vez Cordero se lució con un golazo de tiro libre a ras de suelo.
Con el partido abierto y a favor de Costa Rica el técnico nacional, Diego Solís, nunca quitó la intensidad en los seleccionados, ya que los chapines no encontraban por dónde hacer daño y la presión del público les pasó factura a algunos de sus jugadores.
La desesperación de los guatemaltecos se reflejaba tanto en la cancha como en su afición, que llegó a apoyar a su equipo. No era para menos, ya que otra vez Costa Rica les pasaba por encima, así como lo hizo en la última final del Premundial jugado en suelo chapín en el 2012.
Para aumentar la euforia que se vivía en las graderías, Diego Zúñiga puso el 4-0 tras culminar una jugada planificada de tiro libre.
El técnico guatemalteco intentó descontar el juego con un esquema 5-0, que consiste en poner un portero jugador para meter más presión. Su movimiento funcionó al poder descontar por medio de Édgar Santizo, a falta de cinco minutos para terminar el partido.
Sin embargo, el riesgo que corría era que algún jugador tico se encontrara con el balón en media cancha y con el marco desprotegido. Así pasó a falta de tres minutos cuando Edwin Cubillo no lo pensó dos veces para rematar y poner el 5-1 a favor de los costarricenses.
El partido estaba definido, pero los guatemaltecos se resistían a morir hasta que a falta de dos minutos el jugador Rafael González, cometió un penal al detener un balón con la mano dentro del área. Alejandro Paniagua no perdonó y puso el 6-1.
La fiesta la culminó Steven Solís con un gol de taquito al cerrar al segundo palo, un jugadón que empezó desde el marco nacional. Con el 7-1 a favor, la selección nacional ratifica el favoritismo para defender el título de la Concacaf.