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El mundo necesita una inyección de optimismo, dice Christiana Figueres, candidata a la secretaría general de la ONU

Por Luan Xiang

BEIJING, 18 jul (Xinhua) — «Soy crónicamente una opimista», declara sonriendo Christiana Figueres, candidata costarricense a la secretaría general de las Naciones Unidas, hoy en una entrevista con Xinhua.

Y el mundo necesita optimismo, manifestó la exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), bajo cuya gestión un total de 195 países llegaron a adoptar el Acuerdo de París en diciembre de 2015.

Esa misma tarea se había considerado imposible después del fallido encuentro de Copenhague en 2010.

Predominaban dentro del mecanismo un tono pesimista y una pérdida de confianza, hasta que llegó esta líder procedente de un tranquilo país centroaméricano para inyectar una necesitada dosis de optimismo en la Convención Marco e impulsar la reanudación de las negociaciones con un ímpetu refrescante.

Pese a los desafíos y retos, obstáculos y dificultades, el mundo continúa su camino hacia una cada vez mayor interconexión, y a largo plazo triunfará la tendencia de desarrollo conjunto del ser humano hacia un mundo mejor, con cada quien haciendo sus esfuerzos propios, sostuvo Figueres.

IMPARCIAL PERO NO INDIFERENTE

Una optimista siempre lo será, pero para asumir un liderazgo de mayor responsabilidad que honor, Figueres aclaró que tampoco era ingenua.

Hay que conocer la realidad de manera imparcial, saber que el mundo no va a ser ideal si no se enfrenta a los temas de importancia crítica para el bienestar de la humanidad como la pobreza, la desigualdad, la injustica, el terrorismo, etcétera.

Y la imparcialidad es una cualidad que es indispensable para la persona titular de la secretaría general de la ONU a la hora de gestionar los distintos intereses y coordinar diálogos y negociaciones en búsqueda siempre de una solución pacífica de los confilictos, opinó la funcionaria del organismo multilateral.

Así es ella misma.

«Soy una persona que no tendrá duda en tomar el liderazgo cuando sea necesario, para inyectar el optimismo y reunir a la gente en colaboración», dijo Figueres. «Y sé muy bien que la mejor decisión proviene del juicio colectivo».

Citando la exitosa experiencia desde su posición como titular ejecutiva del CMNUCC, Figueres dijo que las resoluciones adecuadas las suele tomar un colectivo bien informado.

«Pero eso no quiere decir que sea indiferente», enfatizó la experta de 59 años, Leo de signo zodiacal, insistiendo en que los logros del desarrollo deben ser un beneficio compartido por todos, especialmente por los grupos vulnerables.

«En un salón donde la decisión se está tomando, hay que tener en cuenta que los más vulnerables no están presentes en él», dijo.

«Es importante que haya alguien allí para ser su voz, para representar a los más necesitados que no están allí en la toma de las decisiones», subraya Figueres al recordar que las organizaciones regionales e internacionales, como la ONU, deben tener la concienca y los valores en común de todos los pueblos del planeta y trabajar hacia un futuro de desarrollo conjunto.

PACIENTE E IMPACIENTE

«Nací impaciente», dice la funcionaria nativa de San José, «y me impacienta que haya injusticia en el mundo».

Reconocida como una líder fuerte, energética, tenaz y trabajadora de incesantes esfuerzos, Christiana Figueres ha llegado a superar los obstáculos tremendos que condujeron al fracaso en Copenhague para hacer realidad un consenso entre los países miembro de la CMNUCC.

Hasta junio de este año, 178 países habían firmado el Acuerdo de París y 19 lo habían ratificado.

El ministro de Asuntos Exteriores francés y coordinador de la Conferencia de París, Laurent Fabius, lo calificó como un plan ambicioso y equilibrado, diciendo que la firma del Acuerdo de París fue un punto de inflexión histórico para que el planeta avanzara hacia la meta de la reducción de los gases de efecto invernadero a partir del año 2020.

Sin embargo, a lo largo de su carrera dentro de la organización, Figueres también ha tenido claro que los problemas no se dispersarán de la noche a la mañana, y menos con una varita mágica.

Existen aún discrepancias y malentendidos en el mundo, siguen en alza las barreras culturales, lingüísticas y geopolíticas, sí: es la situación que tenemos enfrente y no podemos esperar que los problemas se resuelvan de immediato.

«Pero a medio y largo plazos, el mundo continuará yendo hacia delante interconectándose», con mejoras en todos los aspectos, destaca, agregando que para lograr este objetivo, hay que tener paciencia y hacer las cosas pragmáticamente, paso a paso.

CHINA ES UN BUEN EJEMPLO

Los países en vías de desarrollo están ejerciendo cada vez más influencia en el escenario mundial, dice Christiana Figueres.

«Tomemos a China como ejemplo. Es un país que ha logrado levantar de la pobreza a más de 700 millones de personas», además de haber establecido la meta de liberar a la población de la pobreza para 2020. «China es un buen ejemplo para todo el mundo en la reducción de la pobreza», indica la funcionaria.

China, en su calidad de actor de creciente importancia en la política mundial, hará mayores contribuciones al desarrollo conjunto global, dice.

Por otro lado, Figueres expresa su admiración por la iniciativa propuesta por el gobierno chino de construir una Franja Económica de la Ruta de la Seda y una Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, diciendo que evidencia los esfuerzos dedicados por China al fomento de la integración regional.

«Esta es una época en que el bien de un país puede dar beneficio a otro», asegura. «Es un ejemplo de que el mundo está fortaleciendo la interconectividad, hacia un futuro de beneficio mutuo».

El desarrollo de China se ampliará a través de los proyectos realizados bajo la iniciativa de la Franja y la Ruta hacia los países de toda la región. «Es así la idea que promovemos en la ONU por un mundo de desarrollo conjunto».

Figueres insiste en que la solución pacífica para resolver las disputas entre las naciones, en vez de acudir a medios violentos, está en concordancia con el espíritu de la ONU, en referencia a la adhesión de China al diálogo y la negociación pacíficos en el asunto del Mar Meridional de China.

La economista costarricense afirma que es su objetivo promover el intercambio y la comprensión entre las diferentes culturas y sistemas para consolidar una unión del ser humano, al tiempo que se cierran las trincheras que nos separan.

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