
Policías fortalecen la conservación ambiental en el Caribe Sur gracias a Operación Fronteras Seguras
Los patrullajes de control migratorio, supervisión de comercios para que respeten las medidas sanitarias, operativos de combate al contrabando de mercancías, controles de carreteras para hacer respetar la restricción sanitaria son solo algunas de las acciones operativas que acaparan la mayor parte de su trabajo.
Sin embargo, los integrantes de los cuerpos policiales que desarrollan la Operación Fronteras Seguras en el Caribe Sur con motivo del COVID-19, siempre tienen tiempo para una causa que, además de noble, también tiene que ver mucho con la salud humana y esta es la conservación ambiental.
Un nuevo día es una nueva oportunidad para proteger la vida humana, pero también para proteger la vida silvestre, así lo han entendido las mujeres y hombres destacados en el cantón de Talamanca para resguardar nuestra frontera Caribe Sur.
Muchas tortuguitas juntas, pero sin vecinos aglomerados en la playa
Durante una liberación de tortuguitas realizada el pasado domingo 14 de junio, oficiales de diversos cuerpos policiales trabajaron junto a la comunidad para evitar aglomeraciones de personas en esta tarea.
La acción tuvo lugar en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca Manzanillo, donde los policías desalojaron a unas 100 personas que, con muy buenas intenciones, habían llegado al sitio a liberar los pequeños reptiles.
Aunque se trataba de una noble acción, la cual la comunidad ha venido efectuando desde hace varios años de manera ejemplar, dada la actual emergencia que vive el país, ahora había que realizar la liberación de tortuguitas de una forma diferente, acorde con las nuevas normas sanitarias.
Incluso, estas liberaciones son usadas como clases de educación ambiental para los niños y niñas del Caribe Sur, quienes en esta ocasión tuvieron que presenciar la liberación a cierta distancia.
Fue así como oficiales de la Policía de Fronteras, Servicio Nacional de Guardacostas, Policía de Migración, Fuerza Pública y Policía de Control Fiscal, pudieron iniciar la labor de liberar 123 tortuguitas carey, una vez que los vecinos abandonaron la playa de manera obediente y respetuosa.
Los pequeños animalitos, una vez colocados en la arena, de inmediato emprendieron su viaje por el inmenso mar, su hogar de ahora en adelante.

Para el citado grupo de policías, esta no era la primera vez que tenían contacto con estas tortuguitas, pues desde que estaban en los huevos ya ellos las habían empezado a proteger.
Ello por cuanto, durante muchas noches de patrullajes, los policías cuidaron a las tortugas madres cuando estaban desovando, para luego reubicar sus huevos en los viveros del Refugio Gandoca Manzanillo.
Allí fueron cuidados de día y de noche por la comunidad, por lo cual el día de la liberación era lógico que todos los vecinos quisieran ser parte de este mágico momento, para el cual ellos habían trabajado tanto.
Al final de este maravilloso proceso, policías y vecinos demostraron ser grandes aliados en este noble fin de trabajar por la conservación ambiental, pero protegiendo la vida humana como máxima prioridad.