“SER PERIODISTA”
“La obligación de ser objetivo, veraz y honesto, pese a todo…”
Rodolfo Dutriz (qepd) Director La Prensa Gráfica. El Salvador.
En El Salvador en 1990 el FMLN daba la lucha armada. Todos los días a las 7:00 pm., un día sí y otro también, había que abandonar en carrera las aulas universitarias, porque los estruendos bélicos resonaban en los oídos y hacían retumbar el propio edificio.
Aquella era una experiencia vivencial arriesgada. El estudio y la práctica del periodismo conllevaba acudir al centro universitario para regular una situación y pasar de estudiante y empírico practicante a periodista colegiado. Y a fe que fue gratificante conocer “en vivo” la realidad social de un país en guerra y no tal y como se escribía la historia “oficial” a través de los medios de comunicación, que editaban y publicaban “al dictado”, salvo excepciones, de -en ese momento- el poder establecido: el partido ARENA.
La ironía de lo antes comentado es que el suscrito era precisamente el entrenador del Club Atlético Marte, o sea el equipo del ejército (o sea, del gobierno) Y si la semilla estaba sembrada, la situación daba para más… Había que discernir entre “acomodarse” o ser (al menos intentarlo) justo y practicar el ejercicio de comunicar la verdad; como diría el recordado José Luis “Rápido” Ortiz: “la verdad verdadera” y no la que interesaba. En todo caso, poner en práctica las ideas y difundirlas conllevaba riesgo: o plegarse o responder a los principios sagrados del periodismo y ser fiscal de la sociedad.
El camino elegido fue presentar la tesis: “El terrorismo informativo” y la reacción del tribunal calificador no se hizo esperar. Con cautela y “al oído”, un miembro calificador, tras recibir el trabajo final optó por la conversación “amigable y confidencial”: “Juan Luis mejor cambie el titulo… Y yo le diría que hasta el tema…” Huelga decir que el trabajo era en grupo y ameritaba la defensa ante el tribunal designado. Y creyendo estar en la obligación de demostrar lo allí escrito, el consejo fue una razón más para no retroceder… Los otros tres integrantes del grupo, que firmaron (aunque no colaboraron ni en la investigación ni en la transcripción, pero sí querían “sacar la nota”), en pleno acto de defensa de la tesis dijeron “que ellos no habían participado y se retiraban…”
Hoy me acaban de comunicar oficialmente el alto honor de ser designado Premio Nacional de “Libre Expresión Social”, galardón que entrega el Sindicato Nacional de Periodistas de Costa Rica. No sé por qué me viene a la memoria aquel pasaje vivido en El Salvador.