
Teatro Nacional será reconocido como Símbolo del Patrimonio Histórico Arquitectónico y Libertad Cultural
El Plenario Legislativo aprobó en segundo debate, unánimemente, el proyecto de ley que declara al Teatro Nacional de Costa Rica como Símbolo Nacional del Patrimonio Histórico Arquitectónico y Libertad Cultural, expediente N°20.560.
El 28 de mayo de 1890, por medio del Decreto Ejecutivo N.° XXXIIII, se establece que “la construcción de un Teatro Nacional en esta ciudad es una necesidad reclamada por la civilización y cultura del país…”.
De esta manera surgió el Teatro Nacional de Costa Rica (TNCR), el 19 de octubre de 1897, en el contexto del modelo liberal positivista, enmarcado en términos republicanos; en momentos en que el Estado decidió abocarse a moralizar la sociedad costarricense con fines civilizatorios.
El Jefe de Fracción del Partido Acción Ciudadana, Javier Cambronero Arguedas señaló su entusiasmo ante la victoria para dicho proyecto, “En el marco de la celebración de los 120 años de creación del Teatro Nacional, orgullo de todas y todos los costarricenses, el Plenario aprobó el reconocimiento de esta joya como símbolo patrio, acción fundamental en la construcción de identidad y sentido de pertenencia para la nacionalidad costarricense, partiendo del hecho que en su construcción se dio con el aporte de miles y miles de costarricenses”.
Durante la construcción de dicho edificio se contó con el trabajo conjunto de costarricenses y europeos, quienes lograron demostrarle a Costa Rica la posibilidad de crear una joya arquitectónica, que preservara recuerdos e historia a través de los años.
Citado en el expediente “desde su origen, y hasta la actualidad, ha existido una extraordinaria vocación por la conservación de su infraestructura, ornamentación y mobiliario, en correspondencia con el uso y saberes propios de las funciones de un teatro; asimismo la transmisión de técnicas artesanales en las que destaca la tramoya, entre otros”.
Esta ley contribuirá a mantener la memoria colectiva de la nación; fortalecerá la apropiación de este templo del arte como casa de todos los costarricenses y defenderá las distintas manifestaciones culturales del pueblo costarricense; así como la conservación del patrimonio histórico arquitectónico.