
“AUTOPISTA AL CIELO”
“Esta autopista es surrealista”
Manuel Vergara. Un turista español
Cuesta dormir cuando se presencia (por tv) como un automóvil arde en llamas y decenas alrededor miran y esperan… ¿Esperan a qué? ¿Pero no es cierto que los carros llevan un extintor en buenas condiciones, más aún los camiones o buses? Hubo que esperar a que llegaran los bomberos y desplegaran sus mangueras… ¿Ya para qué?
Al día siguiente los medios de comunicación se explayan en el accidente. “Exceso de velocidad” y cinco personas fallecidas. Los detalles estremecen… Un vehículo en la “autopista” de Cartago a San José, a velocidad indebida, perdió el control, se estrelló contra una columna (sin protección) salió rebotado hasta el carril contrario y allí afortunadamente (?) encontró un camión y se empotró bajo él, para de seguido consumirse en llamas, que NADIE apagó, mientras llegaban los cuerpos de auxilio. Y por qué “afortunadamente” Sencillo: si en lugar de un camión es otro vehículo, a estas horas en lugar de 5 serian 7 o 9 o 10 los fallecidos incrementando esa fatídica lista que las autoridades son incapaces de reducir.
Un amigo turista, hace un año viajando por la “autopista” Florencio del Castillo, se sorprendía: ¿se paga peaje? “Si claro, es una autopista”, respuesta poco convincente Pero cómo… ¿si falta demarcación, sobran huecos, el asfalto levantado, viajan ciclistas y no hay ciclo vía, cruzan peatones, no hay barreras de seguridad, hay columnas, no existen mallas que separen las dos vías, y apenas uno o dos puentes peatonales? interrogaba. Hubo que añadir: y hay paradas de buses, gentes que tienen que cruzar la carretera para ir a su domicilio o cuando salen del centro comercial que visitan o donde trabajan… Y, por cierto, a veces también hay perros, vacas o caballos por medio de la carretera, que los automóviles y motos, sortean o atropellan. O sea, surrealismo puro.
Para más inri, dos datos: los dos puentes peatonales no son usados por los peatones (la lista de atropellos es rutina) porque prefieren “jugarse la vida cruzando a la carrera o sin visibilidad”, que utilizar el puente, porque al otro lado les esperan para asaltarlos” Y la guinda al despropósito: un ministro viajo 4 años por esa “autopista” y en su gaveta estaban sentencias que obligaban a poner barreras o recomendaciones de obligado cumplimiento. Conclusión: es una autopista al cielo, para las víctimas, pero no para los irresponsables e ineficaces gobernantes.