
“ACTITUD Y APTITUD”
“No es un problema físico. Hay que meter la pierna” (Zinedine Zidane)
Fútbol y vida tienen consanguinidad. En cualquier actividad hay que tener APTITUD (Capacidad), pero esta sirve de poco si no existe ACTITUD (Disposición) El ambiente en Valdebebas está convulso. De repente, se decía que la buena comunicación entre el técnico (“Zizou”) y los jugadores era la clave del cambio (para bien), ante la mala química existente con el anterior técnico (Benítez). Empero, tras los abrazos, risas y flores entre unos y otros, bastó que el equipo saliera del Bernabéu para no pasar del empate, o que recibiera al Atlético de Madrid y saliera derrotado para desarmarse el “ficticismo”.
Las estadísticas, tras perder ante “el Cholismo”, alarmaron. El equipo “colchonero” corrió mucho más que “los merengues”, ganando el 70% de los balones disputados (“bola dividida”). Conclusiones: 0-1, descontento y pitos de la hinchada blanca, siendo James e Isco los más señalados, por su evidente displicencia en el terreno de juego.
Después del partido rueda de prensa de Zidane. El francés, sin perder sutileza, señaló culpables y responsabilizó a “sus” pupilos, con sus declaraciones: “Hay que meter la pierna”, “Las bolas divididas no las ganamos”, “Hay que entregarse más”, “Vamos a mejorar” o “Al finalizar habrá una lista y algunos se tendrán que marchar”. En suma, responsabiliza a los futbolistas y él (Zidane) se escuda en, supuestamente, saber dónde está el problema y que además lo va a resolver ahora o al terminar la temporada
Caben muchas reflexiones. La prensa española, de momento, las maquilla. Lo cierto es que hay que comparar los mensajes de hace 15 días y los de esta semana. Antes, “el Míster” les abrazaba, felicitaba y estaba encantado con “la actitud” de todos los jugadores, entonces ¿qué ha cambiado? La respuesta, para los que no quieren mirar para otro lado, es sencilla: Ni James, ni Isco, ni nadie, ha cambiado, Cada futbolista tiene su propia personalidad, virtudes y defectos. Es seguro que ningún aficionado madridista quiera exigir a James o a Isco que persigan al rival o que “se barran”, pero sí que jueguen al futbol. Y eso lo hacen, siempre y cuando no tengan enfrente un equipo preparado para pelear cada balón, metro a metro o segundo a segundo. La solución, por tanto, está en el libreto del entrenador. Contra equipos buenos en el arte de defender y contraatacar, hay una treintena de conceptos ofensivos, que con la calidad de “los blancos” tienen que resultar exitosos. Por tanto, habrá que cuestionar la APTITUD del entrenador. ¿O no?