
“Aprendiendo a Manejar mis emociones I” Control de la Ira
Este es un tema que esta muy frecuente hoy en día, tal y como hemos comentado en otros artículos, el arte de manejar las emociones, resulta un universo desconocido y misterioso para muchos en el tanto, las personas dicen “es que cuando yo me enojo, no quiero que se me meta nadie de frente”, “hay es que todo esta tan mal, que la vida ya no tiene sentido”, en fin expresiones como estas, sugieren que las emociones, al parecer toman control de nuestra vida, sin que podamos hacer algo, lo cual, es falso, claro, esta que si yo emocionalmente no estoy bien, la vida se torna compleja, pero no significa que las cosas tengan que desbordarse, iniciaremos una serie de 3 artículos que hablaran de “aprender a manejar las emociones”, así que les invitamos a seguirnos semana a semana.
¿Qué es la ira?, podemos definirlo como un enojo desproporcionado, que se aleja de la realidad, del contexto y desencadena una reacción personal que interrumpe la posibilidad de comunicación de forma efectiva y empática con los demás. Con esto ya aclaramos que el enojo, no es una emoción negativa, es una emoción como cualquier otra, es decir que es válida en el tanto se produce frente a un estimulo, ahora, para controlar las emociones o aprender a manejarlas hay que entender que los estímulos en alguna medida no son los responsables de las reacciones emocionales, sino es la interpretación que hacemos respecto a lo que nos sucede.
Muchas veces, dentro de un sin fin de posibilidades, la ira se desencadena, por que la persona hace una interpretación matizada de colores negativos, por ejemplo, si una persona se le atraviesa a otra en un pasillo, puede que uno de ellos reaccione de forma negativa y le diga al otro “por que no se fija por donde va, no ve que yo voy por acá”. En esta frase esta contenida una necesidad importante de que la persona haga un reconocimiento del derecho al espacio que tiene el otro, lo cuál es profundamente válido, ahora la pregunta es por qué uno de ellos tiene que reaccionar desde la posición “el otro me invadió”, es decir, esta afectando mi vida y mi libre tránsito, parece exagerado, pero detengámonos un momento. Esta persona que reacciona de forma despropocionada, no tiene que estar feliz, por que lo que paso, pero puede detenerse y pensar que son cosas que pasan, y que el otro simplemente se tropezó.
Las reacciones desproporcionadas se dan por que uno de los dos sujetos, se ubica en que el otro debe entender lo que pasa, siento, pienso, deseo y hago. El otro simple y sencillamente, no observó, al que venía de frente. Muchas veces, las personas sienten ciertas emociones, se concentran en el primer impulso, el cual, a veces es desencadenante, digamos que es válido, sentirse incomodo, molesto, por el roce del otro, pero que pasa si se detiene antes de explotar, aceptar un simple “disculpe” o tan solo continuar. Eso sería más sencillo, o que tal si la persona le dice al otro, “podría tener más cuidado”.
El enojo, así como cualquier otra emoción tiene una fase perceptiva, en la que persona ve, escucha, percibe, de forma negativa, tiende a estar a la defensiva u a la ofensiva, por lo que pierde rápidamente el control, con frecuencia esto se debe a las “distorsiones cognitivas”, es decir ideas equivocadas que no tienen un fundamento real, pero que se viven y se piensan como verdades: “usted no se dio cuenta, que venia yo”, puede decirle un tipo al otro, en el ejemplo que hemos citado, pero, esto por qué es una distorsión; bueno, por el simple hecho de que ambos no se vieron, se chocaron, y listo, pero si el otro, espera que sean los demás los que se ajusten a su mundo, estaremos mal, pues ningún ser humano puede tener control, sobre las reacciones de los otros.
Veamos unos consejos sencillos para el control y mejor manejo de la ira:
- Detenga las ideas negativas, no piense más allá de lo que sucede o lo que ve, mantenga la mente libre de cargas negativas. Recuerde que a veces y con frecuencia la ira se da por que la “persona tiene el deseo controlar y que las cosas sean como éste se las imagina”
- Recuerde tener una actitud de sorpresa, no trate de controlar la ira, disfrute sentirse en calma, es decir no salga en la mañana pensando “no me voy a enojar”, “piense” y vea el color de las cosas, salga con tiempo por la mañana, tómese el tiempo para desayunar, levántese temprano, en definitiva: Tome el control.
- Tenga claro que las cosas muchas veces no son como lo deseamos o lo planeamos, por eso nos frustramos, pero trate de concentrarse en como enfrentar las cosas, no en por que no salieron como lo planeo.
- Procure actividades que lo mantengan poco tenso, relajado. Es decir si existe un problema del control del enojo, muchas veces se debe a que se mantiene acumulado estrés y tensión, por eso es bueno buscar formas para relajarse para liberar la energía y la tensión negativa: Corra, salga andar en bicicleta, tome agua, tenga una dieta sana, practique baile, artes marciales, intégrese a un grupo de apoyo, tome clases de pintura, pero por sobre todo rompa al vida sedentaria.
- ¿No es esta mal enojarse por cosas que no pueden cambiar? Pero no deje que el enojo se transforme en ira desproporcionada, no deje que la ira lo sobredimensione, busque formas alternativas de enfrentamiento: retirese, no trate de resolverlo todo en el momento, salga, respire, evite.