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CASSIUS CLAY, REBELDE CON CAUSA” (II Parte)

«Yo soy tan rápido que anoche apagué la luz y me metí en la cama
antes de que el cuarto estuviera oscuro» (Cassius Clay)
Aquel chiquillo negro (Cassius) de humilde barrio y familia sin mucho arraigo, no tuvo una infancia fácil, lo que alimentaba su rebeldía. El primer acercamiento de Cassius Marcellus Clay, Jr. con el boxeo se debió a algo circunstancial. Con doce años le robaron su bicicleta y fue a denunciar al policía Joe Martin, que era encargado de un Gimnasio (Columbia) de Louisville. Con lágrimas de rabia amenazaba con golpear al culpable, Martin le recomendó primero aprender a boxear antes de enfrascarse en una pelea y en poco tiempo Cassius quedó encantado del gimnasio. Tras disputar su primer combate donde fue vapuleado, empezó a entrenar con más ahínco bajo la instrucción de Martin.
Su empeño le llevó a participar en una pelea televisada en el programa Tomorrow’s Champions. Ganó a Ronny O’Keefe por decisión dividida. A partir de entonces decidió alternar su entrenamiento con Martin y Fred Stoner; éste, entrenador del Grace Community Center, quién acabó por dirigir su carrera amateur. De Stoner aprendió las herramientas del boxeo y moverse con soltura en el ring. A esa temprana edad ya presumía de su talento al punto de retar a chicos mayores; si bien lejos de mostrarse insolente, provocaba la risa de los demás, que gozaban con sus ocurrencias.
Clay acumuló títulos en poco tiempo. En 1956, con catorce años, ganó su primer título de importancia: Golden Gloves Championship para novatos del estado de Kentucky en la categoría de semipesados, repitiendo cinco veces más. Su primera aparición en un periódico ocurrió el 27 de octubre de 1957 tras derrotar por nocaut técnico a Donnie Hall. En 1959, con 17 años, se adjudicó el campeonato interciudades de Chicago y Nueva York ante Tony Madigan en los semipesados y en abril (1959) se consagró campeón nacional de la Unión Atlética Amateur Unión (AAU), en la misma categoría. Tan temprano éxito se debía, según Joe Martin, a que Clay tenía una inusual velocidad y anticipaba los movimientos del rival producto del esfuerzo que ponía en cada entrenamiento.
Recién cumplidos 18 años sumaba 36 victorias consecutivas, pero su racha acabó el 1 de mayo cuando fue derrotado, en tres asaltos por un boxeador zurdo (el marine Amos Johnson) en combate de clasificación a los III Juegos Panamericanos Chicago 1959. Mañana seguimos…

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