
“¡CHI,CHI,CHI,LE,LE,LE!” (I Parte)
«Veo muy entusiasmada a la gente de Chile. Es una gran presión
y nosotros podemos aprovechar». (Ricardo Gareca)
La Copa América Chile 2015 llega en momento inoportuno, con futbolistas agotados tras una larga temporada 2014/2015, que empezó sin descanso, por la “World Cup Brasil 2014” y de seguido torneo locales y las competiciones europeas. En consecuencia, pretender que los jugadores lleguen en un nivel aceptable a este torneo es un galimatías difícil de resolver. Los clubes europeos discrepan de esta calendarización y buscan excusas para que sus figuras no participen. Y si lo hacen, llegan en un estado físico lamentable.
En un principio la conformación de tres grupos de 4 selecciones cada uno, con “dos forros”: México y Jamaica, premia la mediocridad al clasificar ¡8 de 12! y queda poco espacio para la sorpresa, Así pues, la eliminatoria rápida de equipos conlleva tildarles de “fracasados”, como ha sucedido con México. En cambio la eliminación de Venezuela, Ecuador y Jamaica era lo esperado.
La segunda fase se torna más exigente. Empiezan a decantarse los favoritos, o los que están “más en forma” o quizás “más frescos”. En este escenario fueron cayendo, como fichas de dominó, Bolivia, Colombia, Uruguay y Brasil, siendo estas tres últimas traumáticas, pero no injustas, por más que estuvieran “rankeadas” como favoritas para la disputa del cetro.
En todo caso, la sorprendente Perú de Ricardo Gareca, está dispuesta a aguarle la fiesta a los muchachos de Jorge Sampaoli; en tanto que una pírrica –en fútbol- Argentina dirimirá el puesto en la final ante los recios paraguayos, dirigidos por José Néstor Pékerman. Lo curioso: en los cuatro banquillos el acento “ché”, lo que magnifica el conocimiento del rival, a la hora del manejo táctico.
Tal parece que a los chilenos les están haciendo trillo para lograr un título que les es esquivo. De todas formas, el camino ha tenido sobresaltos, por conductas -dentro y fuera de la cancha- de sus figuras, que han contado con la permisibilidad de un técnico “acomodaticio”. Lo de Arturo Vidal (choca ebrio el día de descanso) es de expulsión del grupo; en tanto, “la maña” de Gonzalo Jara para diezmar al contrario (expulsado Edison Cavani por la lógica reacción), produce bochorno. Empero, tal pareciera “que todo se vale” para que el grito de ¡Chi-chi-chi-le-le-le! se coree en la final, ante los (se cree) argentinos. Si bien, para que esto suceda Messi deberá escurrir el vacío frasco de pócimas y mágicas esencias futboleras, pues ya el músculo -sin oxígeno- no le responde, En todo caso, Ángel Di María, Sergio “Kun” Agüero o Carlos “Apache” Tévez pueden ayudar mucho a salvar a un gris, “chichoso” y “cortito” Gerardo “Tata” Martino. Mañana seguimos…