
Codependencia (Primera Parte)
Dr. Rafael Ramos, Psicólogo
La codependencia es un complejo proceso emocional que es experimentado con mayor frecuencia de lo que las personas a veces percibimos y tiene como características centrales el hecho de que afecta nuestras relaciones interpersonales por el hecho en el tanto crea patrones adictivos a la búsqueda de afecto, por encima de nuestra forma de ver el mundo, nuestros valores, es decir las personas codependientes se adaptan a los demás, son como un camaleón, llegando a desarrollar patrones adictivos a las relaciones.
¿Existe la posibilidad de ser adicto a una relación? ¿Cuáles son sus implicaciones? ¿Cómo afecta la persona? Puede decirse que una relación crea patrones adictivos cuando se establece una fuerte necesidad por el otro, cuando la otra persona tiene el poder de ejercer en mi una influencia tal que yo no actúo si la otra persona no se mueve e incluso llega a afectar la salud física y emocional, en el tanto implica complejos entramados emocionales, conductuales y patrones alterados de pensamiento. Una de las dificultades centrales de la persona codependiente es que no siempre es capaz de reconocer que es excesivamente dependiente, por tanto tiene dificultades para poder salir por sí mismo de esta situación. Un patrón conductual y emocional en la persona codependiente puede equipararse al a los de una persona adicta a una sustancias, establece una necesidad psicológica que afecta incluso la salud física, y poco a poco incrementa los niveles de dependencia, la dependencia se convierte en su patrón de conducta más frecuente, lo que implica aceptar como normal situaciones que le resulta dolorosas, y desarrollar el concepto que es él o ella el que está mal, es decir puede afirmarse que la persona codependiente es una adicta a un amor insano y sujeto a la fantasía y necesidad que cada quien establece, en niveles más avanzados el deseo de estar con el otro complacerlo puede implicar un funcionamiento obsesivo, y lo que empieza dirigido hacia una persona o relación, puede llegar a afectar otras dimensiones de la vida como el trabajo, capacidad de compromiso, logro, motivación etc. La persona codependiente tiene a desarrollar alteraciones cognitivas, es decir crea ideas distorsionadas de la realidad y de las relaciones que establece, por lo que tiende a buscar personas que no necesariamente son las más adecuadas para establecer una relación, pero a la base existe un proceso de autoconvencimiento de que es una responsabilidad ayudarle al otro a ser feliz, sí éste no lo es, no es porque no sea capaz, sino que el codependiente piensa que está fallando en algo, llega e incluso a asumir un patrón “mesiánico” se obligan a que los otros sean felices, por lo que callan y omiten expresar sus verdades emociones, lo que implica altas cuotas de sufrimiento interno, lo que puede llegar a traducirse en expresiones emocionales insanas para él y quienes ser relacionan con este. Cuando estar enamorado significa sufrir, estamos amando demasiado. Cuando no nos gustan muchas de sus conductas y características básicas, pero las soportamos con la idea de que si tan sólo fuéramos más atractivos y cariñosos, ellos cambiarían por nosotros. Una persona codependiente tiende a disculpar, entender, justificar, omitir e ignorar todo, por lo que se abstrae de la realidad y llega a pensar que el que está mal es el mismo. Una persona codependiente requiere apoyo para poder establecer un funcionamiento real ajustado a una escala de valores y patrones de pensamiento reales en los que uno de los criterios importantes es el reconocimiento de su autoestima y que merece ser libre y feliz por encima de las reacciones del otro. Todo ser humano merece ser autónomo y libre en una interdependencia sana.