
“DE ´PRINCESOS´, PASTORES Y VOCERAS”
“El diablo vendiendo rosarios” (Adagio)
De la doble moral, la biblia, voceras y nepotismo el país está harto. La acepción “princesos” popularizada terminará formando parte del léxico y será un costarriqueñismo más, al igual que sucede con otros términos, peyorativos o no, que el pueblo incorpora a su lenguaje. Por ende, si esta entrecomillado no es peyorativo y lo ignora “el vendedor de biblias”; aunque no deja de sorprender ver “al diablo vendiendo rosarios”. Tampoco extraña comprobar como pastores andan descarriados hace años, en tanto sus dispersas ovejas se llenan el cuerpo de tatuajes a la moda.
“Éramos pocos y pario la abuela…” A quién un amigo llamaba “la novia del Súper Agente 88”, por su comicidad y simpleza, sorprendió a todos y salió becada, para de inmediato esfumarse; sin que el organismo correspondiente investigue. Aplica aquello de ““en casa del herrero cuchillo de palo”.
Por su lado, debe estar el alcalde florense, José Manuel Ulate: -“el que la corrupción combate”, que decía el querido Víctor Manuel Garita- que se sube por las paredes. Ahora resulta que sus queridos conciudadanos, como en la época del Palo de Copey del Siglo XIX, deben viajar a la capital josefina en burro, carreta o andando, Sucede que la añorada época cafetalera quedó atrás para todos excepto para los jerarcas del INCOFER, que como capacidad de respuesta, ante un hundimiento, sacan a licitación cuál empresa reparará el hundimiento que impide el paso del tren hasta San José
Un lego en la materia se carcajea viendo tanta impericia e incapacidad: el nepotismo en su máxima expresión aplicado a puestos de mando en el transporte público. Y como no sirven ni para un roto ni un descosido, surge otra vocera que da grima. Esas habituales largas filas, para conseguir empleo en puesto público apetecido y bien remunerado, es obvio, que la susodicha (ex “nini” y “súper soda” que dice Marta Emilia) ignora ese calvario que se llama oposición. Alguien la debe haber introducido, a tan representativo, puesto por la ventana, ya que se evidencia que su cualificación personal y profesional, no supera el tercer trimestre de la U. ¡Qué pena, tantos periodistas de prestigio y con familia, sin trabajo!; mientras esta señorita sale a los medios con un “yoismo” que resulta insultante: “”Nena, deja de jugar a trenes eléctricos que cambian de vía en el salón de la casa de habitación; mejor viste a Barbies o Nancys, que te cuadra más”, dijo ayer un comunicador indignado ante el pésimo ejercicio de una profesión que merece más respeto y dignidad..
La esperanza es que, de una vez, el medio concluya su investigación y ponga en su sitio a tanto farsante, ladrón y corrupto (son legión). por más que se despidan con ¡Bendiciones, Cristo te ama!