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«DESDE MI LECHO DE MUERTE”

“DESDE MI LECHO DE MUERTE” (I Parte)
“Los muertos que vos matáis gozan de buena salud” (José Zorrilla, 1844)
Interrumpo la serie “El enfermo imaginario”. La circunstancia lo amerita. Nos referiremos
a tres ilustres damas, con el respeto que se merecen., a pesar de todo… Una, la Doctora de
cuyo nombre no quiero acordarme (por sus pésimas intenciones) que nos comunicó en
septiembre del 2015 “que hasta el 21 de septiembre del 2016 ni siquiera estaba mi nombre
en la lista de citas”. Obviamente no es patóloga aunque… Irónicamente el pasado 21 de
septiembre del 2016, la Oncóloga del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles, nos entregó
los resultados: ¡Derrotado el cáncer de colon! Si, del que fui operado de urgencia (grado
3) el 23 de diciembre de 2015 en España; ya que en el Max Peralta estaba -como miles- en
las interminables filas. ¡Por dicha,10 meses de quimio han surtido efecto! Siguen ahora
controles, pero en verdad que sirvió de mucho salir en carrera huyendo de “la morgue”
La segunda dama, objeto de atención es la Dra. Krisia Díaz (Directora del Hospital Max
Peralta), quién declaro a “La Teja” el 2 de diciembre del 2015: “He revisado su
expediente y no amerita atención inmediata…” Mi pregunta fue: ¿qué expediente vería?
¡Dichosamente tuve la oportunidad, que miles de ticos no tienen, de negarme a asistir “a
mi programado entierro”!
Y la tercera dama, ha motivado el titulo de esta columna. Transcribo literalmente un correo
electrónico recibido el pasado 13 de setiembre: Hola Juan Luis espero que estés bien de la
enfermedad y te puedas recuperar. La verdad hoy me quede muy triste después de recibir
una notificación tuya donde le haces daño al club o mi persona yo la verdad siempre creí
en tu lucha y siempre estuve de tu parte por todas las injusticias que se cometen en el
futbol. Pero hoy me quite la venda que tenía en los ojos y vi nuevamente la realidad,
lástima porque estuve equivocada todo este tiempo con respecto a tu lucha y el gran
respeto que siempre tuve hacia tu persona. La palabra de Dios es sabia y una vez más me
demuestra en un versículo que Somos podrida llaga como el Señor nos trata y que no hay
bueno ni aun uno. Yo en tu lecho de muerte solo te digo que te perdono por ese mal que
causaste sin ninguna razón y te digo no siento ningún rencor. Dios se encargará de
eliminar cualquier daño que cause mi corazón.
Dios te bendiga y te acompañe donde quiera que estés y pedile a Dios que entre en tu
corazón para que puedas soportar toda esta prueba. Saludos. Alejandra Ordoñez

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