
“ÉBOLA” II Parte
“No estábamos informados” (Ministerio de Salud)
La ONU, de la que depende la OMS, lanzó hace días un nuevo plan internacional de contención del Ébola para el que se requiere 1.000 millones de dólares. Además de detener la transmisión del virus, su objetivo es evitar el colapso de los sistemas de salud de los tres países afectados, donde se nota un aumento de muertes por enfermedades comunes (malaria, tuberculosis y crónicas), ya que los hospitales están saturados por enfermos de Ébola que llegan en busca de atención. Además los centros de salud primaria sufren la deserción de sus empleados, temerosos de contagiarse con el letal virus. En la República Democrática del Congo, con 71 casos, de 41 fallecidos, 5 eran trabajadores sanitarios.
Expertos de la Universidad de Oxford iniciaron las pruebas de una vacuna contra el Ébola, que ya ha causado la muerte a más de la mitad de los 3.000 afectados en África occidental. El estudio analiza la respuesta inmunológica de la vacuna y sus efectos. Los primeros sesenta voluntarios recibirán una dosis, que contiene una pequeña parte del material genético del virus, lo que les asegura que no contraerán el mal, según el Instituto Jenner de Oxford, a cargo de este experimento. Las pruebas de sangre de estos voluntarios permitirán conocer la respuesta inmunológica del organismo antes de cuatro semanas. Antes de que las vacunas pudieran ser comercializadas, los médicos necesitaban varios años de experimentos clínicos, pero la gravedad del brote de Ébola les obliga a acelerar para que esté disponible lo antes posible. Si las pruebas en Oxford tienen éxito, la vacuna se utilizará primero para inmunizar a los trabajadores sanitarios de las zonas más afectadas.
En Costa Rica, el pasado viernes 12 al mediodía, los Ebais de Desamparados cerraron. Una televisora entrevistó a una responsable sanitaria del cantón y manifestó “que habían ido a capacitarse”, añadiendo “que ante el brote de Dengue y Ébola debían estar preparados”; sin embargo en el Ministerio de Salud manifestaron “no saber nada”. A la periodista le faltó comprobar: ¿Dónde fue la capacitación?, y su entrevista quedó como mesa de tres patas. Malpensado quien no crea que siendo viernes -el lunes también era fiesta- aprovecharon el fin de semana largo, para ir a “capacitación”, al desfile de Los Faroles, al paso de la antorcha, y -¿por qué no?- a una playa del Pacifico. ¡Qué nadie dude que si llega el Ébola, ya estamos preparados!; no en vano somos “el país más feliz del mundo”.