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“¡Fuerza ´Mackoy´, Vamos ´Thriller´!” (I Parte)

“´Profe´ de aquí salen muchos jugadores… pero”

Marco Antonio Quirós “Mackoy”

En el Hospital Max Peralta están las mejores manos y grandes profesionales. La ciencia médica y el personal humano, mancomunadamente, hacen lo indecible. El resto… Dios dirá.

“Mackoy” ingresó el pasado fin de semana al centro hospitalario. Lo que era un fuerte dolor, indicador de apendicitis, después se complicó y el diagnóstico inicial se transformó en bacteria que envenena la sangre. Desde entonces, en cuidados intensivos, hacen hasta lo imposible manos por limpiar y desintoxicar esos ríos de sangre del querido y alegre negro.

Aquel 1988 el C.S. Cartaginés se había olvidado de ganar. Muchos de sus reconocidos jugadores, habían trasladado su mente en la Selección Nacional, limitando su entrega al cuadro brumoso. El propio técnico emigró al “equipo de todos” (“La Sele”) y con él se fueron asistentes y futbolistas. En consecuencia, los cartagos estaban de capa caída.

La llegada de un nuevo técnico obligó a escarbar en las ligas menores y relegar a quiénes “no querían jugar”. Con savia nueva y sobre la marcha, el representativo de “la vieja metrópoli” fue levantando, después clasificó para la pentagonal, ganó esta y se fue a disputar la final contra el ganador del torneo regular, C.S. Herediano.

De aquella inyección joven, Federico Jiménez, Mena, Roger Mora y “Mackoy” Quirós entre otros. El delantero (“Mackoy”) vivaz, acucioso, rápido, con manejo de las dos piernas y siempre vertical, se convirtió en un dolor de cabeza para las zagas rivales y, con la confianza ganada, en figura destacada, a la par de los consolidados delanteros, Elías Arias, Franklin Williams y Marco Tulio Hidalgo, entre otros. En la final, partido de vuelta, tras perder (2-1) en el Estadio Nacional y a estadio lleno, José Chan marcó el gol de su vida, de cabeza, pero el silbatero se lo anuló por cometerle “una falta a nadie”. Enseguida “Mackoy” –con hombro y cabeza- adelantó a los locales, provocando locura colectiva en el “Fello”. En el epilogo del encuentro, tremenda bofetada con el gol rojiamarillo de Mario Horta. Corajudo, el cartaginés lo intentó todo aunque estaba agotado (había entrenado por la mañana, engañado por su dirigencia “que prometió jugar el domingo y no ese jueves”) quedó a las puertas del título. Pero “Mackoy”, de la larga saga de los Quirós, del Barrio El Carmen de Cartago, se había convertido en futbolista. Mañana seguimos…

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