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“LA COMBATIVIDAD”

“Trabajamos todo el equipo para mi victoria” (Peter Sagan)

En el deporte del pedal no suele haber justicia, aunque después de 3 mil kilómetros nadie puede decir que endosarse el maillot de líder sea cuestión de suerte. Cuando se juzgue lo más injusto en el ciclismo, se hace referencia a corredores que tras aventurarse a una larga fuga, son alcanzados a pocos kilómetros de la meta, quedado su esfuerzo desvanecido; aunque la organización les otorgue el simbólico premio “a la combatividad”, que además de reconocimiento moral, económico y un distintivo en el dorsal durante la siguiente etapa, es publicidad para el equipo por “chupar cámara”.

En las largas etapas con trazado llano, siempre suceden escaramuzas de dos, tres o un grupo de corredores. La etapa de este lunes se prestaba para que “los llaneros solitarios” se la jugasen. Y sucedió el final esperado, cuando apenas faltaban 15 kms. para llegar a Málaga, aunque ya desde antes se veía como el pelotón les iba restando tiempo hasta absorberlos. .

¿Por qué suele pasar? Es normal que en etapas de casi doscientos kilómetros o más, “la serpiente multicolor” se vuelva perezosa y aproveche para mantener un ritmo de pedaleo poco exigente, que marcan los gregarios con característica de rodadores. A final de cuentas lo que buscan los equipos es meter a algún ciclista en “la escapada buena”; o sino, preparar el final de etapa para lanzar a su «sprinter» más connotado.

Cuando el grupo de fugados no mantienen diferencias arriba de los 3 minutos, es previsible que dicha ventaja se disipe en apenas una decena de kms, teniendo en cuenta que “el tren del pelotón” en esos finales de etapa promedia los 60 kms/hora, en pedaleo sostenido y con relevos en la punta. Y a esa velocidad no hay grupo, ni ciclista, que mantenga diferencias. Luego llega el “sprint” preparado en los últimos 900 mts, donde buscan posiciones y ruedas a seguir, para después “a golpe de riñón” ganar en la línea por un tubular o más. Eso es lo que hizo el equipo (Tinkoff-Saxo-Bank) de Peter Sagan; mientras Andrey llegaba en el mismo tiempo del ganador (puesto 85)

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