
“LA PALABRA ¡CREDIBILIDAD!”
“Todo es una persecución orquestada”
Dirigente político y futbolero.
El tema es de rabiosa actualidad en el “Reino” de España. Resulta que una nueva fuerza política, llamada PODEMOS, surgida de la protesta popular, ante el disgusto con todos los gobernantes (actuales y anteriores) se puso en la cresta de la ola de la opinión pública.
Las figuras más representativas (de PODEMOS), claman justicia social y un legado de reivindicaciones, pero han tardado poco en ser descubierta “su otra” cara: la que les liga con regímenes de cada vez más escasa credibilidad, como es, sobre todo, el actual de Maduro y la situación a la que tiene sumida a la antes solvente y querida Venezuela.
Pero no es la decepcionante trama política un hecho aislado; ya que los responsables de liderar grupos, asociaciones o partidos -aquí, allí y en todas partes- deberían hacer un profundo examen de conciencia y emplear sus esfuerzos en dar confianza a los ejércitos de incrédulos. No en vano aunque hablan del ejercicio del poder, caen en el reparto, poco transparente, de otorgar puestos de mando en instituciones gubernamentales, a personas sin requisitos y, además, olvidan lo que demanda una sociedad inteligente, ávida de superar situaciones difíciles, abocada a realizar prácticas de sobrevivencia. La solución son los programas sociales; empero de estos -todos sin excepción- se han olvidado, posiblemente porque ese no es el norte, sino lograr votos y escenario en las urnas.
Sucede también que en el fútbol da la oportunidad a personajes generadores de opinión, que se presentan en ruedas de prensa, con paupérrimos discursos ensayados, tildados de cansinos, recurrentes, llenos de excusas y carentes de raciocinio; por ende, sus apariciones burdas y cantinflescas, los convierten en actores y farsantes, que utilizan léxicos sofistas que ni ellos mismos se creen. En todos los casos terminan acudiendo “a lo que sigue…”; si bien lo ofrecido y visto en el terreno de juego desnuda una triste evidencia: intrusismo, empirismo y pobreza de conocimientos.
Da grima pero… Personajes políticos y futboleros le dan la espalda a una realidad social que aparenta estar en periodo de extinción. Esta es «La palabra ¡Credibilidad!”. Precisamente esa de la cual carecen, a la vista de lo que ofrecen, claman, representan y, sobre todo, demuestran día a día, discursos a discurso o jornada futbolera tras jornada futbolera. ¿Y si ahora no está Chespirito, quién nos salvará?