
“LA ÚLTIMA PALABRA”
“El Ferrari se fundió…”
André Marín. Fox Sport
Buscan exusas los mexicanos ante la debacle sufrida ayer en semifinales de Concachampions ante el C.S. Herediano. “Las Aguilas” volaron muy bajo y fueron fácil presa del huracán rojiamarillo.¿Qué les queda a los chaparritos? Tratarán de apostar todo a una carta: la vuelta en el Estadio Azteca.
Se frotaban los ojos los comunicadores foráneos. El tal Ferrari no terminaba de arrancar y cuando lo hacia era todo averías. Los integrantes de “boxes” solo tenían respuestas, poco tácticas y muy arteras para frenar el ímpetu del equipo local y si en el primer tiempo se fueron ilesos en el segundo terminaron más que heridos de muerte.
Honor a quien honor merece. No fue “el team” un modelo táctico a imitar; tampoco nada diferente en el planteamiento sino más bien jugadores mal alineados o con perfiles poco ortodoxos; pero todo lo suple con un aspecto que en futbol, a veces, es fundamental: garra, corazón y… piernas para correr. Lo más destacado del cuadro del Fortín es la cantidad de kilómetros que recorrió en la cancha y a qué velocidad. Ahí esta el secreto a voces, aunque las flores se las quieren echar otros.
Prueba de lo anterior es lo sucedido en el primer periodo donde al músculo y el esfuerzo le faltaba criterio y talento; independientemente que en el libreto presionar y avasallar tenía nota 10: Si bien el visitante estaba con 10, no fue hasta que un creativo con mucho futbol en sus piernas, como lo es Elias Agular, le puso orden a tanto despliegue de artillería de “el equipo de las grandes jornadas internacionales”. Y en ese ejército de ir al frente,a pecho descubierto, arrasando con todo lo que se encuentra en el camino, Oscar “Lagarto” Granados tiene los galones y la enjundia suficiente como para “echarse el equipo al hombro”.
Ridiculizados los del “Coloso de Santa Úrsula” Que si la cancha sintética, la expulsión, las medidas del terreno de juego, bla, bla,bla… Justificaciones banales para un técnico que en el Rosabal Cordero no ve una y nunca termina de aprender; aunque que después de los partidos aplique en sus discurso aquello de “los técnicos se creen sus propias mentiras”.
Marcador (3-0) contundente, histórico y merecido. Hasta “La Mariadelia” camina por media calle y con razón. Es cierto, que faltan 90 minutos y es de esperar que prepararán los americanistas todo con exceso: ambiente, dificultades, arbitraje, presión , etc. Y que no se crea el técnico de “la ciudad de las flores” que aquello será como el Camino de Santiago, pues tampoco le calza el apostolado.
En todo caso, todos son conscientes que “la ultima palabra” ya esta dicha. ¿O no?