
“LA VECCHIA SIGNORA” (I Parte)
La Juventus es un equipo que nunca amaré…”
Carlo “Carletto” Ancelotti
Hay mucho morbo en el partido de ida entre “La Vecchia Signora” y el club “merengue”. Curiosamente, las miradas estarán en el terreno de juego y también en el banquillo madridista. Carletto tienen un pasado muy convulsivo cuando estuvo el frente de la Juventus. Él lo cuenta…
Ancelotti dirigió a la Juventus de febrero de 1999 a junio de 2001. “Los ultras” le vieron como un enemigo, tuvo que lidiar con la familia Agnelli y perdió dos «Scudettos» contra Lazio y Roma.
Dice Ancelotti: “Luciano Moggi (Director General de la Juventus) me llamó el día antes de mi viaje de tres días a Turquía para conocer el Fenerbahçe: antes de que te comprometas a nada, llámame. Quedamos a tu regreso”, me dijo. Pensé que quería preguntarme por algún futbolista. Tan pronto como eludí el marcaje del equipo turco, le llamé y tuvimos una reunión secreta. Seguí a un coche a la casa de Antonio Giraudo (Administrador Delegado), allí estaba también Moggi y Antonio Bettega (Vicepresidente): “La Tríada” en carne y hueso. “¿Quieres dirigir a la Juve?”, me preguntaron. “¿No tenéis a Lippi? Es el mejor”, respondí. “No es feliz aquí y hemos pensado en ti”. En horas firmamos el contrato, que ellos escribieron a mano con bolígrafo: 23 líneas sobre un folio.
Lío con los ultras. “En mi primera semana en Turín, conducía a la oficina y en medio de la Piazza Crimea había un obelisco donde alguien pintó con spray: Un cerdo no puede entrenar”. Me esperaba Moggi con “los hooligans” de la Juve. “Tenéis que hacer las paces con Ancelotti”, les dijo. Jugué en los años ochenta con el Roma y nuestro rival era “la Juve”. Cuando milité en el Milán, nuestro enemigo principal fue “la Juve”. Luego entrené al Parma y nuestro rival por el «Scudetto» fue “la Juve” Sólo me podían ver como un enemigo. Y punto. Es algo que no podía cambiar y que no cambió. “La peineta” que le hice a “la Curva Scirea” (la sección violenta de hinchas de “la Juve” en Delle Alpi) cuando entrenaba al Milán se la dediqué a ellos. Porque siempre era lo mismo: “Un cerdo no puede entrenar. Una falta de respeto intolerable a los cerdos…”.
Desplazado por Zidane: “Zinedine es el mejor futbolista que he entrenado, un ser sobrenatural, en sus habilidades y su humanidad”. Cada vez que Giovanni Agnelli (entonces dueño del club) venía al vestuario, decía ¡hola! a Del Piero y se iba directo a hablar con Zidane. Lo vi docenas de veces. Lo mismo Moggi: ¿Dónde está Zidane? Y Giraudo: ¿Dónde está Zidane?”. Empecé a sentirme solo, todos me ignoraban, iban sólo a ver a Zidane…
Obvio: A “Carletto” no le recibirán bien “los tifosis” en el Delle Alpi. “La Curva Scirea” le espera…”