
“LOS LUNES AL SOL”
“La credibilidad, esa palabra en desuso” (Camilo José Cela)
Inicia la semana con un abanico de noticias a comentar, algunas de importancia y otras intranscendentes. Ocupan las portadas de los medios de comunicación, en España, la política o, mejor aún, los políticos y también los deportes.
De entrada, el luto por los 13 costarricenses ahogados en aguas nicaragüenses, ante una nueva tragedia que tiene responsables y que el tiempo se encargará de señalar. Momentáneamente, solo acompañar en el consuelo y dolor a las familias.
En tierras españolas, el ajedrez político no termina de encajar sus piezas. Los diversos partidos, con sus candidatos al frente, mueven fichas. Mariano Rajoy del PP (el más votado) da un paso al costado y, de momento, no se somete a la investidura, temeroso de un linchamiento en las Cortes; por tanto, la pelota está en el tejado de los demás. Pedro Sánchez (PSOE) -segundo en la carrera a la Presidencia-, metido en un zapato: sus discursos de campaña ahora cambiaron radicalmente. El tercero de la lista, Pablo Iglesias, juega un órdago y se arroga el derecho de repartirse Vicepresidencia y Ministerios; mientras tanto, Albert Rivera (4º y de Ciudadanos) es consciente de ser un “comodín”. El verbo de todos ellos al desnudo y la credibilidad en desuso. Un ejemplo: Carolina Bescansa de Podemos (izquierdas) se presentó a la juramentación con su bebé de 6 meses en brazos: ¡Pobrecita. No tenía con quien dejarlo!. Sobreactuación que poco se tardó en descubrir. La familia de la flamante politóloga posee laboratorios y otras empresas, además ella tienen una mansión en Santiago de Compostela. Y también ocultó la diputada fue a su “canguro” ecuatoriana, esperándola en la puerta del Congreso, para que los periodistas no descubrieran la farsa.
Y del escenario político a las canchas. “El Madrí” saca sus vergüenzas al sol. En Sevilla, ante el Real Betis, evidenció que el romance con el vestuario –consumada la cama a Benítez- debería ser refrendada con un buen trabajo en el terreno de juego y, sobre todo, un libreto que admita coherencia a la hora de la lectura del partido. Y es ahora cuando ya arrancan las dudas sobre Zidane y su inexperiencia o improvisación. Se cuestiona su alineación. Los cambios tardíos y sobre todo un rumbo hacia puerto desconocido, sin que el capitán ayude. Tiempo al tiempo.