
“MAS HUMO QUE BRUMA”
“Vamos a hacer un buen planteamiento”
D.T. C.S. Cartaginés
Se ingresa en las instancias finales del fútbol costarricense. En la previa de los dos juegos -uno jugado ayer y otro se disputará hoy- los responsables de los banquillos hacían acopio de su mejor verbo y se las prometían muy felices, aireando sus “tácticas de guerra”. Eran conscientes que tenían que poner sobre el césped a los mejores hombres y dotarles de las mejores armas de índole táctico-técnico-físico. Pero eso era antes…
Salió del Estadio de Cantarranas totalmente desilusionada la más fiel de las aficiones, que lleva décadas cansada de escuchar promesas que les pone a soñar muy alto, para de seguido caer en la recurrente e histórica frustración.
Responsabilizaba un periodista al técnico local y este driblaba sin convicción, echando balones fuera. Para seguir con el cuento y la llama de la esperanza, auguró “que se cometieron errores y que aprenderán de la experiencia obtenida para ir a Heredia en busca del resultado”. Mensaje recurrente que se quiere “vender al aficionado cartaginés”, pero que ni él mismo “profe” avala. Recordemos que “los entrenadores terminan por creerse sus propias mentiras”
En todo caso, en el “Fello” Meza, más humo que bruma; ya que ésta –al margen de la climatología de la vieja metrópoli- brilla por su ausencia. Cuesta encontrar en los últimos treinta años un equipo representativo de Cartago con menos jugadores de cédula 3, en sus alineaciones. Ello, indudablemente atenta contra la pregonada identidad. Ya el “azul-azul” solo existe en “la barra del mercado” y en los incondicionales que nunca abandonan a su club, por más que reciban tremendas bofetadas de foráneos.
Aquellos tiempos cuando en la alineación cartaginesa había mucho futbolista nacido en Taras, Arenilla, Churuca, Paraíso o Cachi, es pasado. Tal parece que los profesionales que defienden la casaca, en la época actual, tienen que haber nacido lejos de Ochomogo; mejor aún si crecieron en la orilla rioplatense. Y si aún el esfuerzo económico sirviera para algo…; o se viera reflejado en el terreno de juego… se justificaría la política deportiva permitida. Los resultados están a la vista. ¡Duele comprobar que la chequera es generosa para los de ´afuera´ y mezquina para la cantera!