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¡SEGUNDOS FUERA! (III Parte)

“Mi instinto ´asesino´ está mejor que nunca”
Manny ´Pac-Man´ Pacquiao”

El histórico combate enfrentará a Manny Pacquiao, actual campeón mundial de peso wélter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), y a Floyd Mayweather Jr., campeón de peso wélter en la Asociación Mundial del Boxeo (AMB) y en el Consejo Mundial del Boxeo (CMB). Por tanto, tres títulos mundiales en juego con el vencedor reconocido “mejor boxeador de peso wélter del mundo”.

Acotar que antes de que los guantes fueran introducidos como elementos reglamentarios en los combates de boxeo, los púgiles evitaban lanzar golpes a la cabeza, por el riesgo de herir sus propios puños. Esta teoría, aún con guantes, no gusta a los actuales insensibles promotores de boxeo, que piensan que el público desea duraderos combates, y no peleas con un rápido nocaut.

No es Mayweather con ganancias superiores a 105 millones $ al año un Tyson de infancia desolada que halló en el boxeo el desaguadero de su frustración y la revancha contra el mundo: hijo y sobrino de boxeadores, ha mamado el noble arte desde la cuna y ha sido entrenado por los mejores en los mejores gimnasios. El cuerpo de Floyd Mayweather Jr. llama al orgullo industrial, y a sus 38 años todavía le apodan “Pretty Boy”, porque tras 47 combates (47 victorias) ningún rival ha conseguido tocarle la cara con suficiente contundencia como para afearle sus armónicas facciones. Y eso, bañeras de dólares y volquetes de prostitutas aparte, sólo se logra mediante una disciplina atroz, técnica superdotada y, quizá, la mayor inteligencia que se ha desplegado nunca sobre un ring después del mítico Alí. Mayweather es intocable porque ha trabajado obsesivamente su invulnerabilidad. Su cintura es de gelatina, su repertorio inagotable, su instinto para clasificar puntos débiles un escáner infrarrojo y su guardia baja una trampa para los incautos que se aventuran por el perímetro blindado del campeón sin un plan de fuga detallado. Quien abriga la disparatada fantasía de pegar a Mayweather, más vale que le haga escupir su protector bucal de 23 mil dólares o escuchará el ruido similar al que hace un árbol al ser talado, y será su cuerpo rebotando en la lona sin saber aún de dónde vino el contraataque. «Soy joven, soy guapo, soy rápido, soy elegante y probablemente no pueda ser golpeado», declaró Mohamed Alí. Si alguien puede repetir hoy esa frase sin blasfemar, ese es “Míster Money”. Un sujeto, en su día, condenado por maltrato a 90 días de cárcel, que reclamó la devolución de su licencia a la Corte de Nueva York con este argumento:

“Yo no le impido realizar su trabajo de juez; no me impida realizar el mío”. Pero si alguien puede bajar de su trono a Floyd Mayweather es “el instinto asesino” de Manny ´Pac-Man´ Pacquiao”

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