
“SON MÁS QUE ESPECIALES”
Eunice Mary Kennedy (Brookline, Massachusetts), falleció a los 88 años el 11 de agosto de 2009. La ilustre dama dejó un gran legado: las Olimpiadas Especiales. Eunice socióloga, política e. integrante de “la saga de los Kennedy”. Fundó en 1962 el Camp Shriver, que había iniciado en su granja de Maryland, para enseguida convertirse en 1962 en las Olimpiadas Especiales.
Eunice fue la quinta de los nueve hijos de Rose Fitzerald y Joseph P. Kennedy. Estuvo casada con el diplomático Robert Sargent Shriver, Eunice y en 1960 ambos participaron en la campaña en favor de su hermano mayor, el presidente John F. Kennedy, para la presidencia del país de las barras y las estrellas. Eunice tuvo dos hijos, Anthony y María Shriver.
Años más tarde (1968) ayudó a Ann McGlone Burke a convertir en nacional el Special Olympics movement, Juegos Olímpicos Especiales, para deportistas con deficiencias mentales. También es la única mujer cuyo retrato, en vida, apareció en una moneda de Estados Unidos: el dólar de plata conmemorativo de los Special Olympics de 1995.
Una hija de Eunice (Maria Shriver), estuvo casada con el actor y político Arnold Schwarzenegger, al que ayudaron a ser Gobernador de California en 2003. Eunice siempre fue firme activista, demócrata y defensora del derecho a vivir. Toda su vida la dedicó a liderar en causas sociales y de ahí su gran obra: Las Olimpiadas Especiales. En 2006 fue seleccionada como una de las 100 personas más influyentes en su primer siglo. Y también recibió el título de ‘Caballero Papal’, de la mano del papa Benedicto XVI, siendo nombrada dama de la Orden de San Gregorio Magno (DSG) El síndrome de Down, es una característica definitoria de alteración genética que siempre se acompaña de deficiencia mental en diferentes niveles. El grado de deficiencia, no obstante, no correlaciona con otros aspectos como pueden ser la intensidad de los rasgos faciales o el grado de lesión cardiaca. En consecuencia, no por tener más rasgos externos propios del síndrome de Down o mayor afectación cardiaca, necesariamente se ha de ser menos inteligente. De la misma manera, entre los factores específicos de la inteligencia anteriormente mencionados, puede un sujeto con síndrome de Down destacar en uno de ellos respecto a sus compañeros (por ejemplo, en el factor verbal) enmascarando su baja capacidad en otros.
Actualmente se están celebrando en Los Ángeles, las Olimpiadas Especiales donde 7 mil atletas de 177 países compiten. Más allá del esfuerzo, entrega y pasión, está el comprobar como estos atletas especiales, rompen paradigmas y buscan sus límites.