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«UN ANTES Y UN DESPUÉS DE BADILLA»

“Hay que tener en cuenta que también es un asunto de salud» (Atleta Marathón)
“Nunca pasa nada, hasta que un día ´sucede algo´” Es entonces cuando hay un punto de partida hacia una nueva época. El deceso de Gabriel Badilla, ha resquebrajado los pilares los que se basan las carreras populares. En Costa Rica se estima que hay unas 300 al año y sin embargo no hay legislación vigente. Es decir, todo es por la libre, excepto que siendo un espectáculo popular se exigen una serie de permisos (en el futbol es requisito imprescindible) que no se solicitan, ni las autoridades o municipalidades controlan.
Las autoridades deportivas están en el limbo y el ICODER igual. Después de tantos años, deberían haber tenido alguna inquietud para regular una actividad ya cotidiana. Y además están los Ministerios u organismos tales como Salud, Seguridad Pública, Tránsito, Municipalidades, etc. Pero todo va por la libre, o sea “a la buena de Dios”.
Es justo reconocer que hay organizadores experimentados que han logrado, año tras año, consolidar carreras muy populares, en las que participan decenas de miles de atletas y garantizan asistencia, orden y seguridad. En cambio, hay otras pruebas que nacen al amparo de la improvisación o buscando lucro. Y ante el cúmulo de exigencias las obvian y las realizan sin garantías a los participantes, aunque se les cobra por la inscripción de 10 mil colones en adelante, a cambio de un dorsal, camiseta alegórica y medallita al final. Es obvio que no invierten en pólizas de atención médica, riesgos de accidente o de vida. Y si pagan una póliza ésta es con prima mínima, que otorga indemnización baja. Además economizan en avituallamiento, seguridad, tráfico y atención medica de rápida respuesta: unidades móviles, personal sanitario, puntos de referencia y desfibriladores.
Queda la duda si Gabriel Badilla superó los límites permitidos por su condición física, ya que es costumbre en los metros finales que los atletas quieran mejorar y eleven el ritmo. O, si con una atención médica más próxima, habría tenido más opciones de vivir.
Pero no hay que rasgarse las vestiduras. Es un asunto de moda y salud. A la gente le gusta caminar, participar, correr o competir. Y lo hacen a miles. De referencia: Marathón de New York, Chicago, Boston, Río de Janeiro, Madrid y otras; donde tampoco exigen certificado médico y participan miles y miles de personas de todo el mundo, tipo, edad y condición física. En todo caso, tomar la salida en estas pruebas es un objetivo, placer y forma parte de la calidad de vida. Gabriel Badilla ha dado el pistoletazo de salida a crear una legislación.

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