
“Una mano solidaria para Sergio” (I Parte)
“La fe es lo último que se pierde” (Adagio)
El tránsito por la vida está lleno de vericuetos. Se nace, crece, juega e ingresa en la etapa adolescente. Es cuando se tejen los sueños y se empiezan a ejecutar. La vida es como una Rueda de Chicago: hoy arriba, mañana abajo, pero en todo tiempo y ocasión hay que enfrentarla con fuerza y fe.
Poco a poco las hojas del calendario van cayendo, se ejerce una profesión y se construye la querida familia que después se desgrana con los años, a medida que los hijos van emancipándose, aunque estos nunca lo hacen del todo. En todo caso, ya el árbol genealógico tiene raíces y las ramas se bifurcan en diversas direcciones, buscando tener vida propia, sin que nunca lleguen a desprenderse del tronco.
Es momento para recapitular. Lo hecho y lo pendiente por conseguir, pero jamás ingresar en una zona de confort. La lucha continúa y las dificultades surgen por doquier, sin que falte el esfuerzo para sortearlas.
Desde hace tres décadas conozco a Sergio Fernández Solano, periodista connotado en el diario La República. Allí, a la par de Tano (Gaetano Pandoldo Rímolo) el deporte adquiría día a día una razón para justificar espacio en las páginas del matutino. Es con el tiempo que Sergio, ya consolidado en esta siempre competitiva profesión, que requiere más que suerte, sino que es más bien eles el talento y la empatía con el verbo el que atribuye relevancia.
SERGIO FERNANDEZ SOLANO Ced.1-1146-0014.
BNCR C/C 200-01-080-076059-3
Toda persona, en algún momento, desea independizarse. De ese modo Sergio empieza a crear medios de comunicación para llegar a comunidades no bien exploradas, tanto en la zona metropolitana josefina, como en la atlántica o guapileña. Fruto de ese trabajo profesional es como El metropolitano, El Guapileño o El Limonense, adquieren vida propia., siendo este el que parecía el rumbo definitivo de Sergio, aun consciente de los avatares de la búsqueda constante de patrocinio para cubrir gastos y sobrevivir; porque a final de cuentas, la pasión por escribir solo tiene el hándicap de encontrar apoyos publicitarios.
También Sergio incursiona en la directiva del Sindicato de Periodistas, desarrollando labor social en pro de una profesión cada día más deteriorada por la masificación de profesionales y el irrespeto que la recurrente crisis -no resuelta por la maquinaria estatal- se han encargado de mancillar
Es la salud la única batalla que no depende del ser humano. Y ésta, cuando falta o abruptamente es dañada, no cabe más remedio que acudir a la ciencia médica, sin que en muchos casos sea suficiente. Y es entonces cuando no se escatiman recursos y lo material que se posee (casa, carro, bienes, etc.) a veces no alcanza para costear lo que supone combatir la enfermedad. Esa es justo la etapa en la que se encuentra Sergio, lejos de su patria, sencillamente porque aquí las largas filas de espera de cirugía forman parte del paisaje y -somos recurrentes- la CCSS solo las reduce con la morgue, para tristeza de todos.
Actualmente Sergio lleva 45 días en USA, esperando ayuda para, tras sufrir la operación de cáncer gástrico, iniciar –previo pago.- la imprescindible, dolorosa y carísima quimioterapia.
Esa es la mano solidaria que necesita Sergio.