
Entran con alto riesgo de amputación pero salen sanos y caminando
- Entran con alto riesgo de amputación pero salen sanos y caminando
Doña Rosa López Espinoza dice sentirse fresca como una rosa, vital como la cosecha que emerge de los campos y fuerte como una roca del rio Pacuare.
Esta vecina de Monteverde de Pacuarito de Limón, y de 86 años, asegura que está bien aferrada a la vida, gozando de mucha salud y con la posibilidad de recorrer las playas limonenses y los coloridos senderos que se ven en su tierra natal. Pero esta calidad de vida casi se interrumpe por culpa de una úlcera que empezó a carcomer su pierna derecha y fue gracias a la clínica de Úlceras de Siquirres que la trataron y evitaron una amputación de su extremidad.
“Era una cosa terrible ya no sabía qué hacer con ese mal que amenazaba con comerse mi piernita ya me habían indicado que por la severidad del mal estaba muy propensa a que me hicieran una amputación. En buena hora vine a la clínica de Úlceras de Siquirres y los médicos y enfermeros empezaron con los chineos, cuidados, mimos y atenciones más que humanizadas. Yo vine para que me amputaran pero salí curada y caminando” contó doña Rosa.
La clínica, que ha ofrecido auxilio a 1 370 personas está de aniversario, cumple cuatro años de ofrecer bondades, alegrías y acumular testimonios de curación en muchos sectores limonenses.
El doctor German Núñez Vanegas, coordinador de especialidades médicas del Centro de Atención Integral de Salud (CAIS) de Siquirres asegura que la clínica ha sido, es y será un gran servicio que ofrecen a la población siquirreña y de otros cantones del caribe.
“Hemos ingresado cientos de pacientes que padecen estas infecciones tan severas al programa de atención, los hemos internado, abordado con lo último que ofrece la medicina para atenderlos y curarlos. La institución nos provee de antibióticos y medicamentos que ocupamos. Logramos ver a los pacientes curados con atenciones de hasta seis meses. Hay casos, como el de doña Rosa, que son muy complejos, a ella debimos someterla a cuidados extremos, con un manejo excepcional porque era una candidata fuerte a hacerle una amputación. Dichosamente ella puso de su parte y ahora goza de un estado de salud muy bueno” contó entusiasmado el doctor Núñez Vanegas.
La clínica de Úlceras del CAIS de Siquirres atiende entre 8 y 15 pacientes diarios de lunes a viernes y el caso de doña Rosa lo usan como testimonio para motivar a las personas con ese tipo de infecciones de piel a seguir con las terapias para vencer la enfermedad y no ser víctimas del cruel padecimiento que muchas veces termina en amputación.
El doctor Núñez Vanegas explicó que las enfermedades crónicas como diabetes, el tipo de zona, las condiciones geográficas, la humedad y la vulnerabilidad de pacientes encamados influyen en la aparición de las úlceras que atacan a las personas en los pies, piernas, espalda, caderas y glúteos.
Si una persona presenta una úlcera debe acudir al ebáis y solicitar una referencia para que los especialistas de la clínica de Úlceras la ingresen al programa de atenciones.
Los pacientes con úlceras en la piel, aparte de recibir atención médica y de enfermería, obtienen educación en hábitos de limpieza, alimentación y actividades físicas; costumbres aliadas de la salud que promueve la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en todos sus establecimientos de salud.