
Hospital de Alajuela cambia atención a neonatos con problemas de lactancia
El hospital San Rafael de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) dio un giro de 180 grados en la atención que le da a los neonatos y sus madres, con el objetivo de fortalecer el binomio madre-hijo en recién nacidos con algún riesgo en su proceso de lactancia.
La doctora Mary Munive Angermuller, del equipo de acompañamiento de la Gerencia Médica, explicó que para este fin se abrió la visita domiciliar para estos menores, toda vez que es necesaria la atención oportuna y mediante esta metodología ni ellos ni sus madres deben salir de sus casas.
La médica especialista en medicina familiar y comunitaria agregó que esto se logró gracias a que tanto los servicios de Enfermería, Pediatría y la Dirección General unieron sus esfuerzos para buscar mecanismos que permitan una atención oportuna a estos pacientes, en medio de la emergencia nacional por COVID-19.
Los pacientes son referidos de otros hospitales áreas de salud adscritas al hospital. El personal de Enfermería se comunica con las madres, programan las citas y diseñan las rutas para trasladarse. El equipo que viaja a las casas está formado por la enfermera obstetra de la clínica de lactancia junto a una asistencia de pacientes capacitada; además los días de visita una pediatra está disponible para atender cualquier consulta que el equipo deba revolver por teleconsulta.
La doctora Irene Molina Conejo, enfermera de la clínica de lactancia del hospital, aseguró que la visita domiciliar para este servicio tiene alto impacto toda vez que las intervenciones que se realizan en la consulta están hechas desde la realidad de la madre, la familia, los medios que tiene para poder llevar a cabo la lactancia materna.
Molina añadió que esta opción evita que la madre en postparto o post cesárea tenga que trasladarse al hospital y organizarse en caso de que tenga más hijos, entre otros aspectos que una paciente debe considerar para asistir a las citas presenciales.
Los neonatos que entran dentro este programa son los que tienen factores de riesgo, los que no se acoplan al amamantamiento o sus madres a ellos, niños prematuros y otros que tengan indicaciones especiales.
En la visita domiciliar a los menores se les pesa, se les realiza un examen físico, se valoran, así como a la mamá y se identifican riesgos y se brindan recomendaciones. Posteriormente hay citas de seguimiento y si es necesaria otra la valoración se realiza.
La estrategia inició este mes de abril y las visitas se realizan los martes y jueves, se atienden seis pacientes diarios.